La audiencia para conocer la medida de coerción en la Operación XL-526 fue aplazada otra vez en Santiago, luego de que abogados de varios imputados solicitaran al tribunal dejarla sin efecto por presuntas violaciones de derechos fundamentales durante los arrestos. La jueza Yiberty Polanco, de la Oficina Judicial de Servicios de Atención Permanente del Distrito Judicial de Santiago, reenvió el conocimiento del caso para el lunes 15 de junio.
Los defensores alegan irregularidades en la forma en que se ejecutaron las detenciones, en el tiempo que algunos acusados permanecieron incomunicados y en el supuesto retraso para ser llevados ante un juez. Miguel Díaz, abogado de uno de los procesados, explicó que presentaron un pedimento de carácter constitucional para anular la coerción solicitada por el Ministerio Público. «Nosotros estamos pidiendo que se anule esta medida de coerción por todas las violaciones de derechos fundamentales que se han enumerado», expresó.
A esas objeciones se sumó Elvin Domínguez, abogado de cinco de los 10 imputados, quien respaldó el incidente por las supuestas vulneraciones a garantías básicas. De acuerdo con la defensa, algunos detenidos permanecieron en la Fortaleza Fernando Valerio sin comunicación con familiares o abogados y no tuvieron acceso inmediato a asistencia legal. El nuevo aplazamiento vuelve a poner el foco sobre el manejo del proceso y reabre cuestionamientos sobre si la actuación de las autoridades se ajustó a las garantías que deben regir incluso en casos de alto perfil.
