Puerto Príncipe, 16 jun (EFE).- El secretario general de la ONU, António Guterres, aterrizó este martes en Haití y describió como «desesperada» la situación humanitaria del país, en una visita de solidaridad que llega con la crisis y la violencia en agravamiento. A través de la red social X, Guterres pidió a la comunidad internacional que «dejen de mirar hacia otro lado» y aseguró que, pese al panorama actual, todavía existen «leves destellos de esperanza».
Haití continúa sumido en un deterioro que la propia ONU ha documentado con cifras de fuerte impacto. Durante los primeros cinco meses del año, la violencia dejó al menos 2.310 muertos y 1.106 heridos, mientras las bandas armadas controlan cerca del 90 % de la zona metropolitana de Puerto Príncipe. En ese mismo periodo, según la Oficina de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, se registraron al menos 99 secuestros; 699 personas, especialmente mujeres y niñas, fueron víctimas de violencia sexual, y cientos de menores permanecen en manos de redes de trata.
Guterres llegó a Haití procedente de República Dominicana, adonde regresará para reunirse el miércoles con el presidente Luis Abinader. La escala se produce después de que el jefe de la ONU agradeciera en Santo Domingo al Gobierno y al pueblo dominicano por el apoyo a los esfuerzos internacionales para estabilizar Haití, en un escenario en el que la magnitud de la crisis vuelve a poner bajo escrutinio la respuesta regional e internacional ante un colapso que sigue profundizándose.
