KIEV. Expertos del Centro para las Libertades Civiles señalaron que en los territorios ocupados por Rusia se ha afianzado un sistema de persecución sustentado en desapariciones forzadas, torturas, juicios sin garantías y encarcelamientos prolongados. Según los datos oficiales citados por los especialistas, más de 90,000 ucranianos siguen desaparecidos en circunstancias especiales desde el inicio de la invasión rusa.
La advertencia aparece en medio de los debates internacionales sobre eventuales fórmulas para poner fin a la guerra y vuelve a poner bajo escrutinio lo que sucede en los territorios ocupados. Los analistas sostienen que cualquier discusión sobre territorios no puede separarse del destino de la población que vive en esas zonas, donde las violaciones a los derechos humanos operan, afirman, como un mecanismo estructurado de control.
De acuerdo con los especialistas, la ocupación impone un modelo de gobierno basado en el miedo y en la represión de cualquier manifestación considerada favorable a Ucrania. Describen una “cadena de persecución” que se repite en distintas regiones: identificación de personas consideradas sospechosas, desapariciones forzadas sin registro oficial y obstáculos para que familiares puedan conocer su paradero o dar seguimiento legal a sus casos. También sostienen que la tortura forma parte habitual del sistema de detención, en un patrón que refuerza la alerta institucional sobre el deterioro de garantías básicas en los territorios bajo control ruso.
