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Mar de Palabras pone en primer plano las heridas sociales y la memoria que el poder no puede relegar

junio 22, 2026 · Redactor
Mar de Palabras pone en primer plano las heridas sociales y la memoria que el poder no puede relegar
Foto: elnuevodiario.com.do

El festival cerró su segunda edición en Santo Domingo con casi 500 asistentes por tanda y debates sobre violencia, desigualdad, migraciones, dictadura y realidades que, según sus participantes, no deben dejarse fuera de la conversación pública

SANTO DOMINGO. – La segunda edición del Festival Internacional de Literatura Mar de Palabras cerró este domingo a casa llena, con casi 500 asistentes por tanda, consolidándose en Santo Domingo no solo como un espacio cultural, sino como una tribuna para discutir asuntos que impactan de lleno a la sociedad. Durante tres días, escritores nacionales e internacionales abordaron temas como la memoria, la cotidianidad, las migraciones, el derecho internacional, la América Latina de hoy, el periodismo, la inteligencia artificial y otras discusiones atravesadas por la realidad social.

Uno de los ejes más sensibles apareció en el conversatorio “Lo que no se quiere ver”, donde Dolores Reyes, Minerva del Risco y JP Infante, con la moderación de Carlos García Lithgow, exploraron cómo la narrativa expone violencia, desigualdad y tensiones profundas de nuestras sociedades. El enfoque convirtió la literatura en un espejo de problemas que persisten más allá del discurso público y que siguen reclamando atención.

Minerva del Risco, fundadora y directora general de Mar de Palabras, vinculó esa reflexión con la memoria histórica al recordar la carta inconclusa que le dejó su padre, el poeta, narrador y miembro del movimiento opositor a la dictadura trujillista René del Risco Bermúdez, fallecido en 1972. En la última línea, él escribió: “Te escribo en el borde de la noche, en el último intento de la luz, para contarte quién era Trujillo”. Del Risco explicó que esa ausencia y el silencio sobre la dictadura en su infancia la llevaron a escribir sobre “esas cosas que no se hablan ni se dicen y que son parte de la identidad”, subrayando que la memoria, la desigualdad y lo que se intenta invisibilizar siguen siendo parte de una conversación pública pendiente.