El respaldo de Julio César Castaños Guzmán al nuevo Código Penal no ha bastado para cerrar la controversia en torno a una legislación que ya enfrenta impugnaciones ante el Tribunal Constitucional.
Castaños Guzmán afirmó que la nueva norma es mejor que la anterior, una valoración que se suma al debate público sobre el contenido del texto. Sin embargo, varios sectores han recurrido artículos de la ley, lo que mantiene abiertas las dudas sobre su aplicación efectiva a semanas de su entrada en vigor.
El escenario obliga a observar no solo la aprobación política de la pieza, sino también el desenlace de los recursos judiciales y el impacto que podrán tener sobre su entrada en vigencia y su cumplimiento en la práctica.
En un contexto de discusión jurídica e institucional, la controversia evidencia que el debate no está cerrado y que la nueva legislación sigue bajo escrutinio por parte de actores que cuestionan aspectos concretos de su contenido.
