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Florida veta la matrícula de indocumentados en sus colegios estatales y amplía la restricción a cursos para adultos

julio 2, 2026 · Redactor
Florida veta la matrícula de indocumentados en sus colegios estatales y amplía la restricción a cursos para adultos
Foto: www.elcaribe.com.do

La prohibición alcanzará a miles de jóvenes y también a programas de GED y ESOL, pese a las objeciones de organizaciones civiles y al posible golpe anual a los ingresos del estado.

Florida aprobó una normativa que impide la matrícula de inmigrantes indocumentados en los 28 colegios universitarios estatales, una decisión que devuelve el acceso a la educación a un marco restrictivo y con un alto costo social. La medida, adoptada este martes por la Junta de Educación, afectaría a unos 8,000 estudiantes sin estatus legal que se gradúan cada año de las escuelas secundarias del estado.

Desde ahora, los aspirantes tendrán que acreditar que son ciudadanos estadounidenses o que están legalmente en el país para poder inscribirse en esos centros, que imparten carreras técnicas y, en muchos casos, licenciaturas de cuatro años. El endurecimiento también llega a la educación pública para adultos: otra regulación aprobada extiende la misma prohibición a cursos de preparación para el GED y a clases de inglés para hablantes de otros idiomas (ESOL), con lo que se cierran más vías de formación e integración.

La decisión se tomó en una reunión virtual en la que organizaciones civiles sostuvieron que sus objeciones fueron, en gran medida, ignoradas, un dato que refuerza las alertas sobre la falta de escucha institucional en una medida con efectos directos sobre miles de familias. Ambas normas siguen la línea marcada la semana pasada por la Junta de Gobernadores de Florida, que inició el mismo proceso para las universidades públicas del estado.

Si bien actualmente los estudiantes indocumentados pueden matricularse en las universidades públicas de Florida, ya enfrentan restricciones que se han endurecido en los últimos dos años y no tienen acceso a ayuda financiera federal. El nuevo paso profundiza ese cerco y ha provocado el rechazo de estudiantes y organizaciones proinmigrantes, que advierten que miles de jóvenes que crecieron en Florida se quedarán sin acceso a la educación superior.

El impacto no sería solo humano. Según un análisis del Florida Policy Institute, la medida podría costarle a las arcas estatales cerca de 15 millones de dólares anuales en ingresos, una cifra que alimenta las críticas sobre decisiones de poder que castigan oportunidades educativas mientras también comprometen recursos públicos. En ese escenario, la presión de la sociedad civil queda como principal mecanismo de fiscalización frente a una política que avanza pese a las advertencias.