Jorge Asjana David inició ayer miércoles su rectorado en la Universidad Autónoma de Santo Domingo para el período 2026-2030 con la promesa de una gestión sustentada en inclusión, equidad de género, transparencia, participación democrática y retención estudiantil. Sin embargo, al arrancar su mandato, también admitió públicamente el peso que tuvo el respaldo de Carolina Mejía y su equipo en el tramo decisivo de la campaña que lo llevó a la Rectoría.
“Realmente fue muy importante en la parte organizativa en esta recta final, fidelizando los votos”, afirmó Asjana, al resaltar además el trabajo del equipo en call center, redes y comunicaciones. La declaración se produjo durante un encuentro con la aspirante presidencial y alcaldesa del Distrito Nacional, en el que agradeció el apoyo recibido y celebró su llegada a la UASD.
Ese reconocimiento coloca desde el primer día una tensión entre la promesa de transparencia y la exigencia de vigilar la relación entre estructuras políticas y espacios académicos. En un escenario de desgaste de la gestión del PRM y de mayor escrutinio sobre el uso del poder y la comunicación política, el episodio deja sobre la mesa la necesidad de que la nueva administración universitaria explique con hechos cómo asegurará participación democrática y rendición de cuentas más allá del respaldo electoral que contribuyó a su victoria.
