República Dominicana enfrentará un arancel de 12.5% a sus importaciones hacia Estados Unidos, una carga mayor que el gravamen global temporal de 10% que vence este viernes. La decisión fue anunciada por la administración del presidente Donald Trump como parte de una nueva política comercial que alcanza a 60 países y economías.
Según la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR), el nuevo esquema se apoya en una investigación realizada bajo la Sección 301 de la legislación comercial estadounidense. En ese proceso, la administración de Trump concluyó que varios países han hecho esfuerzos insuficientes para combatir el trabajo forzoso en sus cadenas de producción.
El cambio coloca el foco sobre la capacidad de respuesta y vigilancia en un tema que ahora se traduce en una consecuencia comercial concreta para el país. Más allá del anuncio oficial de Washington, el aumento del arancel deja un contraste entre el discurso y el resultado observable: una relación comercial sometida a mayor castigo y una señal de alerta institucional sobre controles que no evitaron que RD quedara alcanzada por la medida.
