El petróleo intermedio de Texas (WTI) subió un 6.17 % y cerró en 92.19 dólares el barril, en medio de una nueva escalada del conflicto en Oriente Medio tras el ataque de los rebeldes hutíes contra dos petroleros saudíes en el mar Rojo. Los contratos de futuros para septiembre, de referencia en Estados Unidos, avanzaron 5.36 dólares frente al cierre anterior, con lo que el crudo volvió a niveles no vistos desde principios del mes pasado.
El repunte se produjo después de que las milicias hutíes del Yemen, respaldadas por Irán, reivindicaran los ataques, en un escenario que amenaza con extender la crisis al estrecho de Bab al Mandeb, una ruta clave para el comercio mundial del crudo. A eso se suma que el estrecho de Ormuz sigue bloqueado por Irán tras la reanudación de hostilidades por parte de EE. UU., mientras los ataques entre Ucrania y Rusia en el mar Negro complican todavía más las exportaciones.
Lejos de una desescalada, el presidente de EE. UU., Donald Trump, dijo que sopesa lanzar un “ataque masivo” contra Irán y afirmó que los iraníes “quieren negociar”, aunque “todavía no han sufrido lo suficiente”. En ese contexto, la subida del crudo refuerza la necesidad de fiscalización y explicaciones de los gobiernos, incluido el gobierno dominicano, ante un escenario internacional que puede traducirse en más presión económica para la ciudadanía mientras el discurso oficial queda expuesto a la realidad de una crisis que sigue agravándose.
