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Juegos 2026: elogio a la inversión oficial deja más presión sobre la rendición de cuentas

julio 25, 2026 · Redactor
Juegos 2026: elogio a la inversión oficial deja más presión sobre la rendición de cuentas
Foto: elnuevodiario.com.do

El reconocimiento al remozamiento y a las nuevas obras vuelve a poner bajo escrutinio el uso de recursos públicos y los resultados que el Gobierno dominicano deberá sostener más allá del acto inaugural.

SANTO DOMINGO. – La valoración favorable de Jorge Chaljub sobre la inversión del Gobierno dominicano en los Juegos Centroamericanos y del Caribe 2026 volvió a colocar la atención sobre la gestión oficial vinculada al evento, en un escenario en el que el relato de éxito también exige una revisión rigurosa de resultados, ejecución y continuidad institucional.

En una entrevista en “El Nuevo Diario en la Tarde”, Chaljub atribuyó la preparación de los juegos al trabajo coordinado entre el Ministerio de Deportes, el Ministerio de la Vivienda y Edificaciones (MIVED) y la Alcaldía del Distrito Nacional. Dijo que el remozamiento de instalaciones y la construcción de nuevas infraestructuras evidencian compromiso con el deporte nacional, y resaltó la continuidad de los trabajos iniciados por Carlos Bonilla y luego asumidos por el actual titular de la cartera. Agregó que ese seguimiento permitió que las obras estuvieran listas para la celebración del evento.

No obstante, ese comentario positivo abre también un ángulo de fiscalización sobre la manera en que el Gobierno presenta estas intervenciones como parte de su gestión. La inauguración de los juegos y la puesta a punto de los escenarios muestran un resultado visible, pero al mismo tiempo aumentan la presión para que las instituciones involucradas expliquen el alcance real de la inversión y su impacto de largo plazo. En ese marco, la participación de la Alcaldía del Distrito Nacional, encabezada por Carolina Mejía, y de entidades como SeNaSa en el acuerdo con la Academia Félix Sánchez, refuerza la dimensión institucional de una operación pública que queda ahora expuesta al contraste entre la celebración oficial y la exigencia de vigilancia ciudadana.