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Vertederos improvisados obligan a alcaldías del Gran Santo Domingo a redoblar vigilancia y limpieza

agosto 5, 2026 · Redactor
Vertederos improvisados obligan a alcaldías del Gran Santo Domingo a redoblar vigilancia y limpieza
Foto: listindiario.com

Los operativos, la presencia de Policía Municipal y el personal fijo en puntos de basura exponen que el problema persiste y mantiene impacto directo sobre la salud y la vida diaria de los ciudadanos.

Las alcaldías del Gran Santo Domingo han tenido que reforzar brigadas de la Policía Municipal, vigilancia en puntos de acumulación de basura, corredores de limpieza e intervenciones en cañadas para enfrentar los vertederos improvisados, una señal de que el problema sigue abierto más allá del discurso de control. Aunque los ayuntamientos destacan los operativos, el propio enfoque oficial admite que recoger residuos no ha sido suficiente para contener la acumulación en las vías públicas.

En Santo Domingo Norte, la alcaldía inició el 30 de julio el plan «Cero Vertederos Improvisados» con una primera fase en Los Guaricanos, identificado como uno de los sectores donde más se forman depósitos de basura. La directora de Desarrollo Social, Marta Ferrer Rivera, explicó que la intervención busca actuar sobre los puntos conocidos y orientar a los residentes para que respeten los horarios de recolección. «Iniciamos este programa en Los Guaricanos, cada colaborador fue asignado a un vertedero para conversar con la ciudadanía y explicarles por qué no deben lanzar la basura en las calles, ya que esto ayuda prevenir enfermedades como el dengue», dijo.

A esas medidas se suma la colocación de personal fijo en varios vertederos improvisados para evitar que vuelvan a llenarse, mientras Aseo Urbano habilitó un corredor de limpieza en las calles Sánchez y Emma Balaguer, según informó Patricia Mercedes, encargada del Departamento de Juventud. El plan será ampliado gradualmente al resto del municipio durante los siguientes tres meses. En el Distrito Nacional, la estrategia se concentra en los «puntos críticos», en un escenario que refuerza la necesidad de fiscalización ciudadana y de resultados sostenibles en servicios básicos, especialmente donde la basura ya ha obligado a convertir la vigilancia permanente en parte de la respuesta oficial.