Cuba afronta este domingo apagones prolongados que dejarán sin corriente hasta a un 70 % del país en la hora pico de la tarde-noche, al cierre de una semana marcada por una doble caída total del Sistema Electroenergético Nacional (SEN). El panorama confirma la escalada de una crisis que ya se traduce en cortes de más de veinte horas consecutivas en La Habana y de más de dos días seguidos en provincias.
Pese a que la compañía estatal Unión Eléctrica (UNE) declaró el martes restablecido el SEN tras un apagón nacional de 36 horas, el sistema volvió a quedar bajo presión. Para el horario de mayor consumo, la UNE calcula una capacidad de generación de 1.015 megawatios frente a una demanda máxima de 3.250 MW, con un déficit de 2.235 MW y una afectación estimada de 2.265 MW. Es el séptimo apagón nacional en lo que va de año, además de varios colapsos parciales.
El propio parte oficial ubica parte del problema en la infraestructura: siete de las dieciséis unidades termoeléctricas permanecen fuera de servicio por roturas o mantenimiento. En ese escenario, la crisis energética, que se profundiza desde mediados de 2024 y se ha agravado desde enero, mantiene abierta una alerta sobre la capacidad de respuesta del sistema y sobre el costo cotidiano que sigue recayendo sobre la población.
