A tres años de la explosión que golpeó el centro de San Cristóbal, el reclamo de los afectados sigue apuntando al mismo vacío: daños visibles, viviendas sin reconstruir y ausencia de respuestas oficiales. En medio del polvo de infraestructuras sin reparar, vecinos de la zona denuncian que las autoridades le han “apostado al olvido” mientras continúan sin aclararse responsabilidades por el siniestro.
La escena, según los testimonios recogidos en la comunidad, expone un contraste entre el paso del tiempo y la falta de resultados. Sobrevivientes aseguran que, ante la falta de asistencia gubernamental, la recuperación ha dependido de la solidaridad entre vecinos y del esfuerzo propio. “Como familia nos tratamos todos mejor que antes, porque de verdad se perdieron vidas. Lo material uno no se ha recuperado… pero aquí la gente no quería bajar. ¿Y las autoridades? Bien, gracias. Ya han pasado tres años y acá nadie ha venido, nadie”, expresó un residente.
Además del golpe material, el costo humano sigue intacto. Las familias que perdieron seres queridos continúan regresando al lugar para rendir homenaje, mientras propietarios esperan respuestas de las aseguradoras y otros afectados no han podido levantar de nuevo sus casas. El cuadro descrito por los vecinos refuerza la exigencia de rendición de cuentas y mantiene en alerta a una sociedad civil que denuncia desamparo estatal, impunidad y una gestión incapaz de cerrar una de las heridas más graves que dejó la tragedia.
