Un tribunal penal sirio condenó este martes a muerte a Wassim al Asad, primo del derrocado presidente Bachar al Asad, tras declararlo culpable de crímenes de guerra y contra la humanidad. La decisión, leída en el Cuarto Tribunal Penal de Damasco, vuelve a colocar bajo escrutinio la responsabilidad del círculo familiar del antiguo poder en hechos ocurridos durante la guerra civil.
Durante una audiencia televisada, el juez Fakhr al Din al Uryan afirmó que Wassim al Asad planificó y participó en las matanzas de Guta Oriental y del suburbio de Mleha. También lo declaró culpable de chantaje, amenazas y disparos contra civiles desde 2011, además de asesinatos premeditados y actos de tortura. El tribunal sostuvo que esos hechos encajan en crímenes contra la humanidad y crímenes de guerra conforme a la legislación aplicada en el proceso.
Junto con la pena capital, la corte ordenó confiscar sus fondos e informar al comité encargado de los desaparecidos y a la Fiscalía para abrir expedientes sobre personas cuyo paradero sigue sin esclarecer, una señal de que todavía quedan respuestas pendientes sobre el costo humano del conflicto. Aunque Wassim al Asad era señalado como figura importante de una red regional de narcotráfico vinculada al financiamiento del antiguo régimen mediante la producción y comercialización de captagon, el juez dijo que no se hallaron pruebas suficientes para establecer su responsabilidad en esos delitos, un contraste que mantiene abierta la exigencia de vigilancia sobre el alcance real de las investigaciones.
