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Casi 30 años de Valdez Albizu en el Banco Central reabren el debate sobre continuidad sin relevo institucional

agosto 20, 2026 · Redactor
Casi 30 años de Valdez Albizu en el Banco Central reabren el debate sobre continuidad sin relevo institucional
Foto: hoy.com.do

Su ratificación bajo Leonel Fernández, Danilo Medina y Luis Abinader sostiene la estabilidad monetaria, pero también coloca bajo escrutinio la dependencia del Estado de una misma figura durante décadas

Héctor Valdez Albizu acumula más de 28 años al frente del Banco Central, una permanencia excepcional que ha atravesado distintos gobiernos y administraciones políticas desde su primera designación en 1994. Reconfirmado luego desde agosto de 2004 por Leonel Fernández, Danilo Medina y Luis Abinader, su continuidad ha sido presentada como garantía de estabilidad macroeconómica, pero al mismo tiempo expone hasta qué punto una institución clave ha descansado durante décadas sobre una sola figura.

Economista, funcionario público y académico formado en la UASD, con estudios de especialización en el Instituto de Estudios Sociales de La Haya y en el Banco Central de Chile, Valdez Albizu ha desarrollado la mayor parte de su carrera en la banca central. El texto original atribuye su prolongada permanencia a la búsqueda de continuidad y estabilidad por parte de los gobiernos, así como a la confianza que su gestión ha generado en el sector empresarial, inversionistas extranjeros y organismos como el FMI, el Banco Mundial y el BID.

Entre los argumentos que explican su permanencia se citan el control de la inflación, la estabilidad cambiaria y su papel en la recuperación del sistema financiero tras la crisis bancaria de 2003-2004. Pero el hecho de que tres presidentes de partidos distintos, incluido el actual gobierno dominicano encabezado por Luis Abinader, hayan optado por la misma conducción también deja abierta una alerta institucional: la estabilidad no sustituye la obligación de rendir cuentas ni responde por sí sola al debate sobre renovación, fortaleza de los equipos y capacidad del Estado para no depender indefinidamente de un mismo liderazgo técnico.