Santo Domingo. Luis Abinader confirmó a Héctor Valdez Albizu como gobernador del Banco Central y a Clarissa de la Rocha como vicegobernadora mediante el Decreto núm. 575-26, con lo que el Gobierno dominicano decidió conservar sin cambios la conducción de una de las instituciones más delicadas para la estabilidad monetaria y financiera del país. La decisión, emitida el 19 de agosto de 2026, llega en un momento en que la estabilidad económica sigue bajo la mirada de los sectores productivos y financieros, lo que mantiene el escrutinio sobre los resultados de esa continuidad.
El decreto, amparado en la Constitución y en la Ley Monetaria y Financiera núm. 183-02, dispone además su notificación a la Junta Monetaria, al Banco Central, al Ministerio de Administración Pública, a la Cámara de Cuentas, a la Contraloría General de la República y a las demás instituciones correspondientes. Más que un trámite, la ratificación deja al Ejecutivo comprometido con la gestión de dos funcionarios que han ocupado posiciones clave durante varios años en la conducción de las estrategias monetarias, en un escenario donde el discurso de estabilidad tendrá que contrastarse con la realidad económica que perciben los ciudadanos.
En paralelo, Abinader introdujo cambios en la estructura de mando de la Policía Nacional al designar al general Martín Miguel Tapia Sánchez, P. N., como nuevo inspector general de la institución mediante el Decreto núm. 574-26, fechado el 18 de agosto de 2026. La combinación de continuidad en el Banco Central y ajustes en la Policía vuelve a colocar bajo vigilancia decisiones centrales del poder, mientras persisten las demandas de control institucional y explicaciones sobre la efectividad de la gestión en áreas decisivas del Estado.
