En Santiago, la ministra de Interior y Policía, Faride Raful, reconoció que la escasez de camionetas, motocicletas y otros recursos está frenando la capacidad de respuesta de las autoridades ante las denuncias ciudadanas, especialmente las relacionadas con contaminación sónica. La funcionaria explicó que esas carencias obedecen a la falta de recursos económicos y señaló que, en una semana, las autoridades recibieron alrededor de 16,000 denuncias, una cifra que supera la capacidad operativa disponible.
Raful habló durante una reunión de la Mesa de Seguridad Ciudadana e Intervención Territorial en Cienfuegos, Santiago Oeste, donde indicó que los vehículos policiales en servicio se emplean en tres turnos consecutivos para patrullaje, pero aun así no alcanzan para cubrir la demanda de la población. Sus declaraciones ponen de relieve la brecha entre el discurso de fortalecimiento institucional y la respuesta que reciben hoy las comunidades ante una de sus principales quejas.
La ministra aseguró además que el Gobierno trabaja en el fortalecimiento de la institución y en la mejora de procesos dentro de la reforma policial, y mencionó la incorporación de cámaras corporales para reforzar la fiscalización, el control y el monitoreo de las actuaciones de los agentes. También informó que siguen pendientes de instalación más de 200 luminarias en Cienfuegos, el distrito municipal más grande de Santiago, un rezago que añade presión sobre la gestión oficial mientras la sociedad civil mantiene la exigencia de resultados y seguimiento a los compromisos anunciados.
