La muerte de Astacio Flores, oriundo de San Pedro de Macorís, quedó marcada desde el inicio por más interrogantes que certezas. Según el informe preliminar de la Policía de Puerto Rico, una llamada al Sistema de Emergencias 9-1-1 alertó sobre la situación y, al llegar al lugar, los agentes encontraron al joven con varias heridas de bala.
Flores fue asistido por paramédicos y trasladado a una institución hospitalaria, donde el médico de turno certificó su fallecimiento. El hecho ocurrió alrededor de las 10:13 de la noche del domingo, pero las circunstancias del ataque continúan bajo investigación y, hasta el momento, las autoridades no han informado el posible móvil ni han reportado personas detenidas.
La pesquisa está a cargo del agente Mervin Castellano, de la División de Homicidios del Cuerpo de Investigaciones Criminales (CIC) de Bayamón, junto al fiscal Peter Cordero. Mientras en San Pedro de Macorís familiares y allegados lamentan la pérdida, el caso vuelve a poner el foco en la necesidad de resultados verificables y explicaciones claras ante un hecho violento que, por ahora, sigue sin esclarecerse.
