La desvinculación de Rafael Pérez del Cuerpo de Bomberos de Villa Vásquez mientras estaba bajo licencia médica abrió un nuevo foco de cuestionamientos sobre la respuesta institucional ante trabajadores enfermos. Sus familiares denunciaron que, tras la salida, Pérez quedó sin seguro médico, lo que ha dificultado la compra de los medicamentos que necesita mientras permanece postrado en cama por una condición de salud.
Ana Deisy y Yesenia Pérez, hijas del afectado, explicaron que su padre requiere asistencia permanente para actividades básicas como bañarse y trasladarse al baño, y sostienen que la decisión resultó injusta en medio de ese cuadro. También señalaron que la economía del hogar se encuentra en una situación crítica y que los hijos han tenido que reunir recursos para cubrir gastos médicos y medicamentos, trasladando a la familia un costo que, según su denuncia, se agravó con la desvinculación.
Pérez relató que trabajaba en el cuartel de los bomberos de Villa Vásquez y que, tras enfermarse, comenzó a entregar las licencias médicas correspondientes. Afirmó que, pese a presentar esos documentos, luego fue informado de que había sido desvinculado. Agregó que durante algunos meses recibió un pago equivalente a los ingresos que percibía a través de los bomberos, después de gestiones realizadas por el alcalde de Villa Vásquez, Henry Castro, pero que posteriormente dejó de recibirlo. Ante ese escenario, pidió a las autoridades que su caso sea atendido y que se le busque una alternativa de remuneración para poder sostener su tratamiento.
