El tribunal que lleva el juicio de fondo contra Antonio y Maribel Espaillat por el colapso de la discoteca Jet Set ordenó este viernes un receso hasta el 4 de septiembre, con lo que se aplaza la continuación de un proceso seguido de cerca por la expectativa de que se determinen responsabilidades por el desplome del establecimiento nocturno.
La audiencia quedará reanudada en esa fecha para seguir con el conocimiento de las etapas que aún están pendientes. Si bien el trámite seguirá según el calendario establecido por el tribunal, la pausa vuelve a situar el foco sobre la necesidad de vigilancia pública en un expediente de alto impacto, en el que el avance formal contrasta con la espera de respuestas concretas sobre lo sucedido.
Con esta decisión, el caso entra otra vez en una pausa mientras las partes continúan con las fases previstas. El receso mantiene viva la exigencia de fiscalización sobre el curso del proceso y refuerza la alerta institucional alrededor de un expediente cuyo peso social sigue presente más allá del trámite judicial.
