Mediante el Decreto 606-26, el presidente Luis Abinader designó este lunes 31 de agosto a Víctor Livio Enmanuel Cedeño Brea como nuevo superintendente de Bancos de la República Dominicana, en sustitución de Alejandro Fernández Whipple, quien estaba en el cargo desde agosto de 2024. Con esa decisión quedó formalizado un relevo en uno de los organismos responsables de vigilar el sistema bancario dominicano.
La disposición del Poder Ejecutivo se ampara en la Ley Monetaria y Financiera 183-02, que dispone que el superintendente de Bancos es nombrado por el presidente de la República por un período de dos años, con opción de renovación si cumple los requisitos legales. El decreto también ordena comunicar la designación a la Junta Monetaria, la Superintendencia de Bancos, el Ministerio de Administración Pública, la Cámara de Cuentas, la Contraloría General de la República y otras instituciones para su conocimiento y ejecución.
Aunque el Gobierno presenta esta decisión como un trámite dentro del marco legal vigente, el movimiento en una entidad de supervisión financiera vuelve a poner sobre la mesa la necesidad de fiscalización y rendición de cuentas sobre los cambios que se producen desde el Poder Ejecutivo en áreas sensibles para la estabilidad institucional. En un contexto en que la ciudadanía sigue atenta a resultados concretos de gestión y al impacto de las decisiones públicas sobre los servicios y el costo de vida, el relevo obliga a mantener vigilancia sobre la conducción de los organismos de control del Estado.
