Las quejas de motoristas del kilómetro 9 por presuntos atracos, agresiones y roturas de chalecos en las cercanías de la avenida Winston Churchill colocan un nuevo foco de alerta sobre el control del transporte en la capital. Ángel Raúl, residente en esa zona, contó que mientras trasladaban pasajeros varios hombres los interceptaron detrás de un edificio y que, al no llevar chalecos de identificación, pensaron primero que se trataba de atracadores.
De acuerdo con su relato, después identificaron a los involucrados como integrantes de un grupo ligado al sector transporte. Señaló que algunos motoristas fueron agredidos y que sus chalecos quedaron dañados. Añadió, además, que situaciones parecidas se han repetido por lo menos en tres ocasiones y que, tras uno de esos hechos, uno de los afectados acudió a un destacamento policial para formalizar una denuncia.
Milton Adames de los Santos, presidente de la parada de motoristas del kilómetro 9, vinculó el conflicto a una disputa con una persona identificada como Almanzar, a quien atribuyó el supuesto envío de personas para agredir trabajadores y romper chalecos. Explicó que se desvinculó legalmente de Almanzar con la ayuda de un abogado, aseguró que hoy dirige la parada y adelantó que llevará una denuncia ante la Fiscalía. Durante su intervención mostró varios chalecos que, según afirmó, cuentan con autorización del Intrant, además de mencionar a una funcionaria identificada como Margarita. El caso vuelve a exponer un choque entre denuncias formales, amenazas y control territorial del transporte que sigue a la espera de respuestas verificables de las instancias competentes.
