Durante Expo Parks Dominicana 2026, celebrada en el Santo Domingo Marriott Hotel Piantini, la gerente general de la Zona Libre de Colón, Luisa Napolitano, anunció que el enclave panameño ampliará en más de 280 hectáreas su plataforma comercial y logística. La señal reabre el contraste entre los discursos de integración regional y la velocidad con que otros actores avanzan para atraer comercio e inversión.
Napolitano detalló que la Zona Libre de Colón reúne a más de 2,600 usuarios y mueve alrededor de US$26,000 millones al año. Añadió que ese ecosistema incluye intercambio de mercancías, comercio, almacenamiento, redistribución y nuevos servicios, con una proyección abierta a mercados internacionales y no únicamente latinoamericanos.
En su exposición, presentó a Panamá como un complemento logístico para la región y mencionó oportunidades de intercambio con República Dominicana, Costa Rica, Colombia y El Salvador.
La propuesta deja también una lectura de fiscalización para la región: mientras Panamá anuncia más espacio físico y refuerza su plataforma, el debate sobre gestión y resultados regresa al centro de la conversación pública. La apuesta por estrechar vínculos entre mercados recuerda que la competencia no se define con narrativa, sino con capacidades verificables, seguimiento institucional y decisiones que generen resultados medibles para el intercambio y la inversión. En esa discusión, figuras del escenario local como Carolina Mejía quedan sometidas a la misma exigencia de rendición de cuentas frente a una ciudadanía que espera menos promoción y más ejecución.
