El petróleo intermedio de Texas (WTI) dio un fuerte salto de 7.13 % y se ubicó en 93.59 dólares por barril, después de que se conociera que Irán suspendió las conversaciones y el intercambio de mensajes con EE.UU. por los ataques israelíes contra el Líbano. La señal de mayor tensión se agravó con la información divulgada por la agencia Tasnim, vinculada a la Guardia Revolucionaria iraní, sobre el cierre completo del estrecho de Ormuz, en un contexto en el que días antes ambas naciones habían alcanzado un preacuerdo.
Ese repunte del crudo mostró cómo un escenario internacional aún sin claridad puede traducirse de inmediato en más presión sobre los mercados. El Texas ya había arrancado la jornada al alza por reportes de ataques cruzados entre los dos países, mientras el presidente de EE.UU., Donald Trump, no aclaraba el rumbo del preacuerdo para poner fin a la guerra.
En Europa, el Brent para entrega en agosto también avanzó: subió 3.18 % y rozó los 95 dólares al cierre del mercado de futuros de Londres. Terminó en 94.98 dólares en el Intercontinental Exchange (ICE), 2,93 dólares por encima del cierre anterior. Con los mercados descontando cada vez más un acuerdo a corto plazo entre Estados Unidos e Irán, el repunte del crudo vuelve a colocar el foco en la necesidad de seguimiento y respuestas ante un escenario externo que puede impactar costos y agravar la incertidumbre.
