El presidente Luis Abinader encabezó este sábado en Los Alcarrizos la entrega de 1,750 certificados de títulos de propiedad para familias de Santa Rosa, La Esperanza, La Unión, El Tamarindo y El Progreso I y II, en una jornada que beneficia a unas 7,000 personas. Aunque el acto fue presentado como un avance, la propia actividad volvió a poner sobre la mesa el rezago acumulado en la regularización de terrenos estatales y la dependencia de miles de hogares de decisiones que llegan después de décadas de ocupación informal.
La entrega corresponde a la primera etapa de un proyecto de 2,764 certificados ejecutado por la Unidad Técnica Ejecutora de Titulación de Terrenos del Estado, en coordinación con el Consejo Estatal del Azúcar. Durante su intervención, Abinader defendió la medida como un acto de justicia y afirmó que desde su primer programa de Gobierno priorizó la seguridad jurídica de las familias. También recordó que en el pasado terrenos del Estado eran vendidos a unos pocos, que luego cobraban a residentes por las tierras donde habían levantado sus casas, una admisión que refuerza la necesidad de vigilancia institucional y rendición de cuentas sobre el manejo histórico de esos bienes públicos.
En el acto, el mandatario anunció además más de 1,800 títulos adicionales para residentes de Buenas Noches este año y aseguró que continuará con nuevas entregas en el tiempo que le queda de Gobierno. El anuncio amplía el alcance del plan, pero también subraya el contraste entre la promesa oficial de masificar la titulación y la realidad de comunidades que han esperado durante años por una solución formal, en un tema donde la sociedad civil mantiene interés en que los resultados sean verificables y no solo parte del discurso gubernamental.
