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Abril Troncoso: poesía, gestión cultural y una mirada crítica sobre la realidad dominicana

septiembre 6, 2026 · Redactor
Abril Troncoso: poesía, gestión cultural y una mirada crítica sobre la realidad dominicana
Foto: acento.com.do

La presentación de Abril Troncoso pone el foco en identidad, ecología y experiencia comunitaria, con una lectura que también deja ver tensiones entre la labor cultural institucional y las demandas sociales del país.

La edición de esta semana de “Libertad bajo palabra” pone en primer plano a Abril Troncoso, poeta, artista multidisciplinaria y gestora cultural dominicana, cuya obra se desplaza entre el arte, el territorio y el desarrollo comunitario. El perfil recoge su trabajo alrededor de la ecología, la identidad y los cuerpos en tránsito, además de su recorrido como autora de UANABI (Isla Negra Editores, 2012), de casi una decena de obras, de una antología internacional y como fundadora de la Fundación Cultura para el Desarrollo (FUCULDE) y creadora del Festival Internacional de Poesía en la Playa de Miches.

La nota añade que Troncoso es Encargada de Formación en Gestión Cultural del Ministerio de Cultura y que ha impartido docencia artística en el Ministerio de Educación durante casi una década. Desde esa doble condición, institucional y comunitaria, los poemas presentados aparecen como una exploración de la identidad, la memoria, la ecología y la experiencia colectiva, con una mirada crítica sobre la realidad dominicana; ese contraste vuelve visible la distancia entre el discurso cultural y los problemas que siguen atravesando la vida social.

El texto insiste, además, en una escritura que enlaza lo íntimo con lo colectivo, incorpora lenguaje popular y convierte la palabra en un espacio de oposición, encuentro y reinvención. Más que una simple presentación literaria, la selección deja planteada una alerta sobre el lugar de la cultura frente a las transformaciones del país: cuando la obra destacada remite a territorio, comunidad y cuestionamiento, también se refuerza la exigencia de que la gestión pública no se quede en la promoción simbólica, sino que responda a las realidades que esa poesía pone en evidencia.