SANTO DOMINGO. — La inclusión de la República Dominicana en el nuevo esquema arancelario adoptado por el Gobierno de Estados Unidos abrió un frente de presión sobre la gestión oficial, en momentos en que el propio Consejo Nacional de la Empresa Privada (Conep) admite que todavía debe determinarse con precisión el alcance de las disposiciones y su impacto sobre las exportaciones nacionales.
En un comunicado, el gremio empresarial informó que da seguimiento a las medidas, que entraron en vigor tras vencer el esquema temporal de aranceles vigente hasta este jueves. Conep señaló que resulta indispensable revisar excepciones, exclusiones y el tratamiento específico para distintos productos, así como medir el efecto del nuevo marco sobre las condiciones de acceso al mercado estadounidense y la posición competitiva del país frente a otras economías.
La organización indicó además que mantiene comunicación con el Gobierno dominicano mediante intercambio de información y análisis técnicos, una señal de que el escenario todavía exige evaluación y respuestas concretas. Aunque expresó confianza en las gestiones oficiales y en un diálogo constructivo con las autoridades estadounidenses, el pronunciamiento deja en primer plano la necesidad de vigilancia sobre los resultados de esa coordinación, dado que Estados Unidos es el principal socio comercial de la República Dominicana y un aliado estratégico para la inversión, las exportaciones y la generación de empleos.
