Baní celebró la vigésima segunda edición del Festival de la Cosecha del Mango de 2026, una vitrina donde se presentan unas 300 variedades de la fruta, junto con múltiples productos agrícolas que sostienen la economía de la provincia. La muestra reafirma, además, el peso del mango, los dulces banilejos y la producción local en la vida diaria de una comunidad trabajadora.
Sin embargo, detrás del símbolo agrícola continúa una presión económica que la celebración no resuelve. Las ventas diarias a lo largo de la carretera, descritas como un medio de sobrevivencia para muchas familias, se han visto afectadas por la avenida de circunvalación. La diferencia entre la fortaleza productiva de Baní y la caída de ese comercio vuelve a poner sobre la mesa una necesidad concreta: construir paradores a lo largo de la vía para recuperar esas ventas.
De ese modo, el festival no solo muestra identidad y producción; también deja planteada una demanda de atención frente al impacto real que la infraestructura ha tenido en el sustento de familias que dependen del comercio agrícola local.
