A 20 años del asesinato de Ángel Christopher Martínez, el expediente sigue sin una respuesta judicial definitiva y con preguntas básicas sin resolver, entre ellas el posible móvil del crimen. Sus familiares continúan reclamando justicia por la muerte del funcionario de aviación civil, atacado a tiros cuando se dirigía a su trabajo en Santo Domingo Este.
El caso retrata un fallo prolongado de investigación y seguimiento institucional. Aunque José Rafael Corporán González (Polo Shirts) fue detenido como sospechoso, no hay reportes de que haya ido a juicio. Tampoco hay registro de que el proceso avanzara en la justicia ni de que fueran apresados otros presuntos responsables, pese a que en 2008 el exprocurador Radhamés Jiménez instruyó al entonces fiscal de la provincia de Santo Domingo, Perfecto Acosta, al procurador adjunto Bolívar Sánchez y al coronel Alejandro Dipré a concluir las pesquisas.
La persistencia de la impunidad mantiene bajo escrutinio la capacidad del sistema para ofrecer resultados en un crimen ocurrido el 12 de julio de 2006 en el sector Alma Rosa. El sobrino de la víctima, Junio Henríquez, recordó que Martínez ocupaba una posición de responsabilidad en la entonces Dirección General de Aeronáutica Civil, hoy Idac, lo que refuerza la exigencia de rendición de cuentas ante un caso que, dos décadas después, sigue sin cierre.
