La Justicia chilena inició este martes procesos de remoción contra 56 jueces que viajaron al extranjero mientras estaban con licencias médicas, en un nuevo paso de un escándalo que ya había alcanzado a cerca de 25.000 funcionarios públicos por el uso fraudulento de permisos. La decisión fue tomada por la Corte Suprema luego de revisar en pleno 104 casos vinculados con jueces, ministros, relatores y otros integrantes del escalafón primario del Poder Judicial.
Ana Chevesich, presidenta de la Corte Suprema, señaló que ahora resta notificar la resolución, abrir el cuaderno de remoción y pedir informes tanto al juez o jueza implicado como a la corte de apelación correspondiente. Según la legislación chilena, estos procesos disciplinarios examinan la eventual destitución por faltas a la probidad u otras irregularidades, aunque los encausados podrán ejercer su defensa antes de una decisión definitiva.
Mientras el propio tribunal admite el deterioro de la credibilidad de la judicatura, Chevesich informó además la extensión del plazo de investigación de dos a cinco años, lo que abriría la posibilidad de reincorporar casos que antes habían quedado fuera por prescripción. El próximo lunes, la Corte Suprema definirá si los jueces continuarán en funciones o serán suspendidos mientras avanzan las investigaciones, en un caso que vuelve a situar la rendición de cuentas y la vigilancia institucional en el centro del debate público.
