MÉXICO.- El homicidio a balazos del presidente municipal de San Miguel Amatitlán, Joel Ángel Bravo Martínez, volvió a poner bajo la lupa la capacidad de respuesta institucional en Oaxaca, luego de que el edil denunciara semanas antes una agresión armada en carretera y, según reportes, pidiera protección a autoridades estatales.
La Fiscalía General del Estado de Oaxaca confirmó que Bravo Martínez murió este sábado tras un ataque con disparos de arma de fuego en el municipio que encabezaba, en la región Mixteca. Los primeros informes señalan que un grupo de hombres armados lo agredió en su domicilio durante la mañana, aunque la autoridad no precisó las circunstancias del crimen. La Fiscalía indicó que abrió investigaciones por delitos de alto impacto y que envió equipos de la Agencia Estatal de Investigaciones y del Instituto de Servicios Periciales para procesar la escena y recabar evidencias.
El caso se da después de que el alcalde, de 53 años, denunciara haber sido víctima de una agresión en la carretera Acatlán-Oaxaca, donde, según medios locales, hombres armados interceptaron el vehículo en que viajaba y lo golpearon junto con integrantes de su equipo. A la par, la condena del gobernador Salomón Jara y su promesa de que el crimen no quedará impune llegan en medio de cuestionamientos sobre por qué la violencia escaló hasta el asesinato pese a las alertas previas. Bravo Martínez gobernaba bajo las siglas del PAN y había participado en las elecciones de 2024 como candidato de la coalición integrada por PAN, PRI y PRD.
