La acusación de familiares de una adolescente de 17 años contra agentes de la Dirección General de Migración (DGM) volvió a poner bajo la lupa la actuación de las autoridades en operativos realizados en La Altagracia. El caso se conoció luego de que circularan videos en redes sociales donde se aprecia un enfrentamiento entre ciudadanos y agentes migratorios en el distrito municipal de Benerito.
Verónica Castillo, familiar de la menor, afirmó que la joven fue agredida primero durante una intervención en su vivienda y más tarde en las instalaciones de Migración, cuando la familia acudió a pedir información sobre el agente presuntamente involucrado. Según relató, varias personas advirtieron que se trataba de una menor de edad, pero el agente siguió forcejeando con ella. «Le repetí varias veces que era una menor de edad y que tuviera cuidado, pero él continuó sujetándola por los cabellos y forcejeando con ella», sostuvo.
Castillo aseguró que el grupo no se presentó a buscar inmigrantes, sino a solicitar datos del comandante para identificar al agente señalado. A la vez, Elías Bernal, uno de los jóvenes que acompañaba a la familia, denunció que también fue agredido con una pistola eléctrica y golpeado por otro agente en la base. De acuerdo con su versión, cuando intentaron presentar una denuncia ante las autoridades, les indicaron que primero debían identificar al agente involucrado, un punto que agrava las exigencias de rendición de cuentas sobre la actuación migratoria.
