La detención del expresidente del patronato del Instituto Oncológico Regional del Cibao, Héctor Bienvenido Lora, y de su esposa, Luisa Guzmán, durante un allanamiento de madrugada en Santiago, puso sobre la mesa la necesidad de explicaciones públicas y de mayor vigilancia institucional en un caso que, al cierre de la información, todavía carecía de una versión oficial completa. La intervención fue realizada por miembros del Ministerio Público y está a cargo de la Dirección de Persecución que encabeza Wilson Camacho.
Según las informaciones disponibles, otras personas también habrían sido objeto de allanamientos, aunque sus identidades y su situación procesal no habían sido confirmadas. Los detenidos permanecían bajo custodia del Ministerio Público en la sede de la Dirección Regional Cibao Central de la Policía Nacional, donde eran interrogados, y no se descartaba su presentación ante la justicia en las horas siguientes.
La ausencia de detalles oficiales sobre los motivos concretos del operativo acentuó el contraste entre la acción judicial y la información ofrecida a la ciudadanía. Los abogados Juan Francisco Rodríguez Consoró y Luis Guillermo Gómez indicaron que fueron notificados por familiares de sus clientes y que desconocían las razones específicas de las detenciones. Rodríguez Consoró aseguró que la actuación tomó por sorpresa a la defensa y dijo que no tenía detalles del caso al momento de sus declaraciones.
