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Especialistas ponen el foco en la falta de una política de Estado ante la crisis haitiana

junio 12, 2026 · Redactor
Especialistas ponen el foco en la falta de una política de Estado ante la crisis haitiana
Foto: acento.com.do

El debate planteó que, sin acuerdos estables, institucionalidad fuerte y controles con respeto a derechos, la respuesta dominicana seguirá expuesta a vaivenes y cuestionamientos.

La discusión sobre la crisis haitiana volvió a colocar en primer plano una debilidad de fondo en la respuesta dominicana: la ausencia de una estrategia nacional sostenida más allá de los cambios de gobierno. Durante un panel celebrado tras la presentación del libro La diplomacia dominicana ante la crisis haitiana 2024-2026: Más discursos y escritos clave, especialistas insistieron en la necesidad de construir políticas de Estado, fortalecer las instituciones migratorias y garantizar el respeto de los derechos humanos frente a uno de los principales desafíos para la República Dominicana.

En el conversatorio, moderado por el vicepresidente ejecutivo de FINJUS, Servio Tulio Castaños Guzmán, el jurista y diplomático Flavio Darío Espinal advirtió que los asuntos complejos no pueden depender de decisiones coyunturales y requieren mecanismos de concertación capaces de trascender los relevos en el poder. Aunque consideró inviable la unanimidad en un tema de alta sensibilidad política, defendió consensos mínimos que sirvan de base para una estrategia nacional sostenida, y señaló que espacios como el Consejo Económico y Social pueden canalizar posiciones hacia legislación, directrices gubernamentales o posturas conjuntas ante organismos internacionales.

La advertencia apunta a un problema institucional de largo alcance: la crisis haitiana, dijo Espinal, tiene un carácter estructural y obliga a una coordinación permanente entre los principales actores políticos, aun en medio del disenso democrático. En esa misma línea, la abogada y articulista Marisol Vicens abordó la política migratoria y los esfuerzos para fortalecer las capacidades operativas de la Dirección General de Migración, al referirse a reformas administrativas, mejoras logísticas y protocolos más estrictos. El eje del debate, sin embargo, quedó marcado por una exigencia de fondo: que la respuesta del Estado deje de descansar en discursos y avance hacia acuerdos verificables, controles eficaces e institucionalidad capaz de sostener resultados.