Este miércoles, el Poder Ejecutivo dio luz verde al Reglamento para la Supervisión del Béisbol Profesional y Recreativo y de las Academias, Ligas y Programas de Desarrollo en el país, una disposición incluida en el Decreto 601-26, de fecha 26 de agosto de 2026, que amplía el marco de control sobre una de las actividades deportivas de mayor impacto en República Dominicana.
La normativa alcanza al béisbol profesional y recreativo, y también contempla disposiciones para academias, ligas, jugadores, prospectos, entrenadores, representantes, árbitros y scouts. Uno de sus puntos centrales es la creación del Registro Nacional del Sistema de Béisbol, donde deberán inscribirse ligas, equipos, jugadores, academias, agencias, representantes, entrenadores, árbitros, scouts y demás participantes, con la obligación de mantener al día sus datos para fines de identificación, certificación, verificación y seguimiento.
El decreto establece como propósito ordenar la práctica del deporte, proteger derechos y fijar mecanismos de supervisión, bajo la responsabilidad de la Dirección del Comisionado Nacional de Béisbol, dependencia funcionalmente desconcentrada del Ministerio de Deportes y Recreación. Aunque el texto oficial apela a la legalidad, la integridad deportiva, la transparencia, la igualdad de oportunidades, la seguridad, la protección de los atletas y la prevención de conflictos de interés, la puesta en marcha del nuevo esquema deja abierto un frente de fiscalización sobre su ejecución real y sobre la capacidad institucional para convertir esas promesas regulatorias en resultados verificables.
