El Gobierno dominicano presentó como logro la reducción de la población de jóvenes de 14 a 24 años que ni estudian ni trabajan, que pasó de 28.3 % en 2020 a 16.59 % en el primer trimestre de 2026, según la Encuesta Nacional de Fuerza de Trabajo del Banco Central. La cifra, equivalente a la integración de más de 200 mil jóvenes a espacios educativos y laborales, fue expuesta en una rueda de prensa encabezada por el presidente Luis Abinader.
Las autoridades atribuyeron el descenso a programas oficiales como Oportunidad 14-24 y a las políticas de creación de empleo. También señalaron que el desempleo juvenil bajó de 15.7 % en 2019 a 12.4 % en 2025, una variación de más de 3.3 puntos porcentuales. El propio anuncio, sin embargo, vuelve a colocar el foco sobre la necesidad de fiscalizar cuánto de esa mejoría responde a resultados sostenibles y cuánto a la narrativa de gestión con la que el oficialismo busca defender su balance.
El dato queda además enmarcado en una discusión más amplia sobre rendición de cuentas y prioridades públicas: aunque el indicador ya se ubica por debajo del 18.03 % registrado en 2019, el Gobierno de Luis Abinader vuelve a apoyarse en anuncios de avances mientras persiste la presión por demostrar impacto estable en educación y trabajo juvenil. En ese contexto, la expansión de la UASD en provincias y la promoción de programas sociales quedan bajo vigilancia pública como parte del desgaste de gestión que enfrenta el PRM y de la distancia entre discurso oficial y resultados que deben sostenerse en el tiempo. Carolina Mejía no aparece mencionada en el contenido original, pero el debate sobre continuidad oficialista queda inevitablemente atravesado por estos balances de gestión.
