La próxima semana, el Gobierno llevará al Congreso Nacional un paquete de medidas tributarias con el que busca recaudar entre RD$40,000 y RD$50,000 millones, en un escenario marcado por la presión sobre el gasto público y por la necesidad de cubrir subsidios a los combustibles y la electricidad. Pese a que el plan suprime el anticipo y no introduce cambios al ITBIS, el ministro de Hacienda y Economía, Magín Díaz, reconoció que se trata de una propuesta de alcance limitado, sin capacidad para corregir el problema estructural de las finanzas públicas ni para llevar el déficit a cero.
En una presentación ante directores y representantes de medios de comunicación, Díaz defendió la estrategia como una forma de obtener recursos adicionales ante el impacto de la crisis internacional, el aumento de los precios y las exigencias de estabilidad macroeconómica y social. El funcionario explicó que la meta equivale a cerca de 0.5 % o 0.6 % del producto interno bruto y afirmó que el resultado final podría mejorar si se aplican medidas de control de evasión, aunque admitió que esos efectos son difíciles de medir de antemano.
Hacienda también detalló el peso del gasto no presupuestado, sobre todo por los subsidios a los combustibles. Según Díaz, al cierre de la primera semana de junio ese subsidio ya rondaba los 20,000 millones de pesos, aun cuando el presupuesto había previsto entre 11,500 y 12,000 millones para todo el año. Si la tendencia de precios se mantiene, el costo anual podría situarse entre 40,000 y 50,000 millones, lo que traslada al Congreso la discusión sobre mayores ingresos sin que, por ahora, se plantee una salida de fondo al desbalance fiscal.
