La Fiscalía de San Cristóbal dio a conocer que el reporte preliminar de autopsia del Instituto Nacional de Patología Forense concluye que Miguel Antonio Valenzuela, de 44 años, murió por leptospirosis, enfermedad que le provocó trombocitopenia. Pese a ese resultado, el Ministerio Público precisó que continúa investigando las circunstancias del hecho, en un caso que vuelve a poner bajo examen lo sucedido con una persona que pasó varios días detenida antes de fallecer en un hospital.
De acuerdo con la versión oficial, Valenzuela fue detenido el 8 de julio de 2026 por agentes de la Policía Nacional que, según la Fiscalía, lo sorprendieron realizando rifas clandestinas con un verifone. Luego fue trasladado al Destacamento de la Compañía 17 de San Cristóbal, recibió la visita de familiares el 10 de julio y el día 13 fue llevado al Palacio de Justicia de esa provincia, donde obtuvo su libertad. Al salir del tribunal dijo sentirse sin fuerzas y sus parientes lo trasladaron al Hospital Regional Docente Juan Pablo Pina.
La Fiscalía indicó que durante la atención médica presentó disnea, rash generalizada, petequias y hemorragia conjuntival, por lo que fue ingresado en cuidados intensivos. Allí sufrió un paro cardiorrespiratorio a las 11:20 de la noche, sin que pudiera ser revertido. Patología Forense consignó en la autopsia “alteraciones orgánicas propias de un proceso patológico inflamatorio”. Aunque el informe preliminar apunta a leptospirosis, la pesquisa abierta mantiene sobre la mesa las explicaciones pendientes sobre la cadena de custodia, la respuesta institucional y el impacto humano de un caso que pasó por destacamento, tribunal y hospital antes del desenlace fatal.
