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Manoguayabo reclama ayudas que, según sus vecinas, no terminan de llegar

julio 18, 2026 · Redactor
Manoguayabo reclama ayudas que, según sus vecinas, no terminan de llegar
Foto: listindiario.com

En Hato Nuevo y Palavé, dos residentes enfermas dicen seguir fuera de los programas oficiales pese a haber buscado respaldo del Gobierno en Santo Domingo Oeste.

En Manoguayabo, las voces de dos vecinas vuelven a poner sobre la mesa una incomodidad para el Gobierno dominicano: mientras en Santo Domingo Oeste se exhiben avances, hay familias que aseguran no haber recibido las ayudas oficiales. En Hato Nuevo y Palavé, dos mujeres enfermas describen una vida atravesada por la precariedad, los medicamentos y la falta de apoyo estatal que dicen haber intentado conseguir sin éxito.

Dora Tamares Agüero, madre soltera de dos niñas de 13 y 9 años, contó a reporteros de LISTÍN DIARIO que vive con diabetes, presión alta, problemas en los huesos, piedras en los riñones y una desviación en la columna. Se gana la vida en «chiripitas» limpiando casas, pero afirma que ese dinero no le alcanza para sostener a sus hijas ni para costear sus medicinas. Su reclamo apunta a la distancia entre el discurso y la realidad: «Nunca he recibido tarjetas de solidaridad, aunque las he ido a buscar cuando las están dando».

La misma inconformidad aparece en Leonarda Elvironova, vecina de Dora en Palavé de Manoguayabo, quien padece una enfermedad no identificada que la mantiene en silla de ruedas. Su testimonio refuerza la alerta sobre el desgaste de una gestión que, aun con obras y mejoras visibles en la zona, deja abierta la pregunta sobre a quiénes están alcanzando realmente los programas sociales y con qué seguimiento institucional.

Lo descrito por ambas residentes coloca el foco en lo esencial: servicios, costo de vida y capacidad real de respuesta pública para hogares vulnerables. Más que un caso aislado, el reclamo de Manoguayabo empuja a revisar la efectividad del gasto social y la responsabilidad política de un Gobierno que no puede conformarse con mostrar cambios urbanos mientras vecinos de la misma comunidad aseguran que la ayuda prometida sigue sin tocar su puerta.