El Colectivo Migración y Derechos Humanos (CMDH) llevó este lunes a la sede de Gobierno un documento respaldado por más de 1,000 firmas ciudadanas para pedir al presidente Luis Abinader la “derogación inmediata” de las políticas migratorias aplicadas en los hospitales públicos de República Dominicana.
La disposición oficial, en vigor desde abril de 2025, establece que inspectores y agentes migratorios apostados en los hospitales revisen si los pacientes cuentan con identificación válida, carta de trabajo, prueba de domicilio en República Dominicana y capacidad para cubrir el costo de los servicios recibidos. Quienes no cumplan con esos requisitos serán atendidos médicamente y, después de recuperarse, deportados.
De acuerdo con el Colectivo, la presencia de agentes migratorios en los centros hospitalarios restringe el derecho a la salud y afecta de forma particular a “mujeres embarazadas, niñas, niños, personas migrantes haitianas”, además de a “personas dominicanas de ascendencia haitiana, negras o sin documentos”, que podrían ser objeto de perfilamiento racial. “Una sala de partos no es lugar para desarrollar la política migratoria. Cuando una mujer embarazada, una madre recién parida o una familia con niños evita ir al hospital por miedo, se está poniendo en riesgo la vida y la salud pública”, expresó la organización, al insistir en que los hospitales deben seguir siendo espacios seguros, donde prevalezca la atención médica oportuna y la protección de la vida humana, sin importar la condición migratoria.
