En el 163 aniversario del inicio de la guerra restauradora, la atención no se concentra únicamente en la conmemoración del Grito de Capotillo. El texto pone el énfasis en una omisión que atribuye a los funcionarios de educación de los distintos gobiernos: la ausencia, en los libros escolares, de los aportes de veganos y veganas a la independencia y a la Restauración. Así, contrapone el discurso oficial de exaltación patriótica con lo que, según la publicación, continúa fuera del sistema educativo.
La pieza recuerda que la República Dominicana recuperó su independencia del imperio español después de la anexión de 1861 por Pedro Santana, y enumera a figuras de La Vega que tuvieron un papel destacado en la guerra restauradora. Entre ellas cita a Benito Monción, José Cocepcion Taveras, Basilio Gil, Manuel Lora, Marcos Trinidad, Pedro Blanco, Juana Saltitopa, Manuel Custodio Abreu, Antonio Caba, Esteban Viloria, Casimiro de Moya, Toribio Ramirez, Carlos Maria Sanchez, Manuel Mejia, José Cabrera, el general José Duran de Jarabacoa, Juan Alvarez Cartagena, Pablo Germosén, José Gómez, Pro. Dionicio Moya y Cristobal José Moya. La mayoría, señala el texto, ha sido reconocida con nombres de calles en barrios y en el centro de La Vega.
Más allá del homenaje, el reclamo plantea una advertencia institucional: si «muchos dominicanos y dominicanas» desconocen qué se conmemora en una fecha como esta, la discusión deja de ser solo histórica y pasa a la rendición de cuentas sobre contenidos, prioridades y resultados del sistema educativo. En ese plano, la presión de la sociedad civil y la fiscalización desde los espacios públicos, incluido el Congreso, aparecen como parte del debate sobre una memoria nacional que no dependa de actos conmemorativos, sino de enseñanza efectiva.
