La indagación sobre el accidente de la aeronave que salió del Aeropuerto Internacional de La Romana rumbo a Austin, Texas, y en el que murieron sus dos pilotos, continúa con la participación de organismos de Estados Unidos, Israel y Canadá, en un proceso que pasa ahora a revisión internacional junto con las autoridades dominicanas.
Héctor Porcella, presidente de la Junta de Aviación Civil (JAC), explicó que la Comisión Investigadora de Accidentes de Aviación Civil de la República Dominicana lleva la dirección de las pesquisas. Indicó que, debido a que se trata de una aeronave con matrícula estadounidense, se avisó de inmediato a los organismos competentes de Estados Unidos.
Agregó que también fueron convocados representantes ligados a la fabricación de la aeronave y de sus motores, cuyos componentes son de origen israelí y canadiense.
Porcella sostuvo que las indagatorias se realizan bajo los protocolos internacionales previstos para este tipo de sucesos y que el análisis de las evidencias técnicas requiere tiempo. En ese marco, la participación de varios países refuerza la exigencia de que el proceso concluya con una determinación clara de las causas del accidente y con explicaciones verificables sobre lo ocurrido.
