El proyecto de Presupuesto General del Estado para 2027, que por primera vez supera los RD$2 billones, entró al debate legislativo con señales de alerta sobre el manejo fiscal del Gobierno de Luis Abinader. La iniciativa contempla erogaciones por RD$2,036,844.2 millones, unos RD$196 mil millones más que el presupuesto aprobado para 2026, equivalente a un aumento de alrededor de 10.7 %, pero también arrastra un déficit fiscal de unos RD$327 mil millones y nuevas necesidades de financiamiento para el próximo año.
Aunque el Gobierno sostiene que el alza permitirá fortalecer la inversión pública y priorizar salud, educación, infraestructura y programas sociales, diputados de oposición han colocado el foco en la distancia entre ese discurso y la ejecución real. Desde Fuerza del Pueblo, Tobías Crespo cuestionó que la administración del PRM haya recurrido de manera recurrente al endeudamiento para financiar sus presupuestos, criticó el aumento del gasto corriente, la distribución de programas sociales y pensiones, y advirtió que la inversión de capital sigue baja en relación con el PIB. También puso en duda la ejecución de obras públicas, en especial la construcción de escuelas, y señaló que el presupuesto de 2027 mantiene un déficit que obliga al Gobierno a volver a los préstamos.
A esas objeciones se sumó el diputado del partido verde, Heriberto Aracena, quien cuestionó que el debate se concentre en el monto histórico del presupuesto y reclamó explicaciones sobre si existe un plan efectivo para ejecutar esos recursos y garantizar que lleguen a las comunidades. Con el ambiente preelectoral ya marcando el próximo año, la discusión en el Congreso queda atravesada por una exigencia central de la oposición: que el oficialismo rinda cuentas no solo por el tamaño del gasto, sino por sus resultados y por el costo fiscal que volverá a asumir el país.
