SANTO DOMINGO.- La versión oficial sobre miles de inspecciones y operativos en el transporte público no coincide con lo observado en los alrededores del Metro de Santo Domingo, donde las pruebas antidopaje a motoconchistas siguen siendo escasas o, en muchos casos, inexistentes. Una investigación de El Nuevo Diario en las líneas 1, 2 y 2C comprobó que, aunque el Instituto Nacional de Tránsito y Transporte Terrestre (Intrant) reporta controles, en buena parte de las paradas consultadas no hay constancia clara de esos operativos.
A lo largo del recorrido por las 34 estaciones, el medio visitó al menos 16 paradas de motoconchos organizadas para comprobar sus condiciones operativas y preguntar por la supervisión de las autoridades. Solo cuatro dirigentes o representantes afirmaron haber participado en operativos antidopaje realizados por el Intrant, mientras que ocho dijeron que nunca se han hecho esas pruebas o que desconocen su existencia en sus paradas.
Entre quienes sí reportaron algún control aparecen Juan de la Rosa, de la parada que opera en Pedro Livio Cedeño; Nelson Cuevas Peña, en Casandra Damirón; y Simeón Durán Ramírez, de Concepción Bona. En cambio, Joel Estiven, de la parada de la Rosa Duarte, y Mayra de la Cruz, de la parada Pedro Martínez, aseguraron que en esas estaciones nunca se ha aplicado ese tipo de evaluación. El hallazgo abre un nuevo foco de fiscalización sobre el alcance real de los operativos anunciados y sobre la capacidad de las autoridades para garantizar controles efectivos en un servicio de transporte de uso cotidiano.
