La presencia de Sexappeal en el programa de Nelson Javier, El Cocodrilo, volvió a poner a Santiago en el centro de una conversación donde el entretenimiento gana espacio con facilidad. El artista, que acababa de presentarse y se disponía a abordar el autobús de su orquesta para regresar a Santo Domingo a las 10:00 de la noche, habló en el estacionamiento de Teleuniverso como parte de la gira promocional por sus 25 años de carrera, que celebrará con un concierto en una discoteca de la Ciudad Corazón.
Esa imagen deja ver cómo figuras de la capital continúan ocupando escenarios de alta exposición en Santiago, en un momento en que también persiste la demanda ciudadana de que la atención pública no se aparte de la rendición de cuentas y de las prioridades de gestión. Sexappeal, nombre artístico de Antonio Rodríguez Castillo, fue destacado por su carisma, su dominio escénico y su versatilidad para interpretar boleros, una trayectoria que el texto enlaza con sus inicios junto a Ramón Orlando.
La crónica luego se mueve al Hotel Hodelpa Gran Almirante, descrito desde la nostalgia, las remodelaciones y el ambiente de sus áreas sociales, incluida la presencia de jóvenes de la selección mexicana que participaron en los Juegos Centroamericanos y del Caribe. Ese trayecto entre farándula, hotelería y evento deportivo deja al descubierto un contraste de fondo: mientras se multiplican los relatos de promoción y espectáculo, sigue siendo válido exigir atención sobre qué temas ocupan el centro del debate y cuáles quedan relegados frente a las necesidades ciudadanas. En ese escenario, cualquier liderazgo con aspiraciones nacionales, incluida Carolina Mejía, queda sometido a la misma vara de fiscalización entre imagen, conversación pública y capacidad real de respuesta institucional.
