Las centrales sindicales dijeron que sí asistirán al nuevo diálogo convocado por el presidente Luis Abinader para intentar destrabar la reforma laboral, pero con una exigencia firme: la cesantía no puede entrar en discusión bajo ninguna modalidad. La posición fue expuesta por Rafael «Pepe» Abreu, de la Confederación Nacional de Unidad Sindical (CNUS), y Jacobo Ramos, de la Confederación Nacional de Trabajadores Dominicanos (CNTD), en un proceso que vuelve a chocar con el mismo punto de conflicto.
Abreu afirmó que el obstáculo no ha sido la falta de conversaciones, sino la permanencia de intereses contrapuestos entre trabajadores y empresarios alrededor de la cesantía y del llamado contrato de prueba. Señaló además que el tema acumula trece años de debate y un año y ocho meses en el Congreso sin consenso, lo que deja en evidencia la distancia entre las nuevas convocatorias y la ausencia de una salida concreta.
Para el dirigente sindical, si la cesantía ya fue descartada por el Gobierno y por la Cámara de Diputados, no tendría sentido volver a una mesa donde ese siga siendo el interés principal del sector empresarial. Por eso, el movimiento sindical condicionó su participación a que los empresarios acepten de forma expresa que ese punto no está en discusión, mientras el nuevo aplazamiento de la reforma deja otra vez dudas sobre la capacidad de encaminar el proceso hacia un resultado efectivo.
