Entre 20 y 30 personas permanecían desaparecidas este martes tras la explosión ocurrida en un centro comercial de la prefectura de Kumamoto, en el suroeste de Japón, poco después del terremoto de magnitud 7.1 que sacudió la región y causó daños estructurales. Las primeras investigaciones, citadas por fuentes policiales, apuntan a una posible fuga de gas después del sismo, en un caso que agrava el impacto humano de la emergencia.
La policía prefectural indicó que unas 200 personas lograron salir del edificio, pero advirtió que otras pudieron quedar atrapadas cuando colapsó el segundo piso del Aeon Mall Kumamoto, en Kashima. Entre los desaparecidos figuran empleados del establecimiento, según medios locales. Una persona que logró comunicarse con un trabajador atrapado relató que varias personas seguían dentro del inmueble a la espera de rescate.
Mientras las Fuerzas de Autodefensa desplegaron equipos en la zona y el ministro de Defensa, Shinjiro Koizumi, informó que unos 3,600 efectivos participan en las operaciones de emergencia en distintas áreas afectadas por el terremoto, el caso expone el contraste entre la evacuación preventiva reportada por Aeon Co. y la posibilidad de que aún hubiera personas dentro al momento del colapso. Cuatro personas fueron trasladadas a hospitales, todas conscientes, aunque no se ha precisado la gravedad de sus lesiones.
