El presidente Luis Abinader aseguró en la VII Conferencia Latinoamericana de Saneamiento (Latinosan 2026) que el saneamiento urbano no debe seguir viéndose como un tema secundario ni solo técnico, al relacionarlo con salud pública, sostenibilidad ambiental, resiliencia climática y desarrollo económico. En el Hotel Barceló Bávaro Palace, en Punta Cana, afirmó que la República Dominicana ha asumido una visión de desarrollo sustentada en el acceso universal a servicios básicos de calidad mediante inversiones en infraestructura hídrica y sanitaria.
En su intervención, el mandatario recalcó que apostar por el agua y el saneamiento es una condición para el crecimiento sostenible, y presentó estas obras como parte de una prioridad estratégica para el país y la región. Ese énfasis oficial vuelve a colocar sobre la mesa un asunto sensible para la población: que los anuncios sobre servicios básicos se traduzcan en resultados verificables y en mejoras concretas para las comunidades.
Abinader también reafirmó el compromiso del Gobierno con el Proyecto de Acueducto y Alcantarillado con reúso de la Zona Verón-Punta Cana, dentro del programa de Saneamiento Universal de Ciudades Costeras y Turísticas. Según explicó, la iniciativa beneficiará directamente a más de un millón de personas, en un escenario en el que el acceso efectivo a agua y saneamiento sigue bajo alta vigilancia pública por su impacto social y económico.
