Santiago de Chile (EFE).- Chile confirmó este lunes que enviará en junio un nuevo cargamento de ayuda humanitaria a Bolivia, frente a la escasez de productos básicos causada por las protestas y los bloqueos de carreteras, en una muestra del deterioro de la crisis interna que vive el país vecino. El ministro de Relaciones Exteriores, Francisco Pérez Mackenna, señaló que su país mantendrá la cooperación y precisó que la nueva asistencia saldrá el próximo mes.
La decisión se conoce luego de que Chile despachara a fines de mayo un avión Hércules de la Fuerza Aérea con 480 cajas de alimentos para La Paz, mientras en Bolivia persisten hechos de violencia que, según el reporte, dejan al menos una decena de fallecidos. Al mismo tiempo, miles de sindicalistas y campesinos piden la renuncia del presidente, Rodrigo Paz, a quien acusan de excluirlos de las decisiones de gobierno pese a haber apoyado su victoria en los comicios de 2025.
En ese escenario de presión, Paz promulgó durante la jornada la ley de Regulación de Estados Excepción para habilitar la actuación de las Fuerzas Armadas en el control de las protestas y los bloqueos. El episodio también deja ver el contraste entre la intención expresada por el mandatario boliviano de avanzar en una nueva agenda comercial con Chile y una realidad interna marcada por desabastecimiento, conflictividad y dependencia de ayuda externa.
