Leonel Fernández criticó el triunfalismo dentro de la Fuerza del Pueblo y advirtió que la organización no debe actuar como si la victoria estuviera asegurada. El líder opositor llamó a frenar las exclusiones internas, corregir maltratos entre dirigentes y dejar de lado cualquier gesto de arrogancia.
El planteamiento sitúa al partido en una discusión interna sobre disciplina, cohesión y manejo político, en momentos en que la oposición busca proyectar orden y capacidad de competencia. Fernández insistió en que no corresponde celebrar un triunfo que todavía no existe, un mensaje que enmarca la necesidad de prudencia y de evitar fracturas prematuras.
La advertencia también coloca sobre la mesa el reto de la Fuerza del Pueblo de sostener una línea de trabajo organizada y con vocación de Estado, sin desgastarse en conflictos internos que debiliten su proyección pública. En ese contexto, el llamado de Fernández funciona como una exhortación a la responsabilidad política y a la fiscalización interna de sus propias decisiones y trato entre sus dirigentes.
